Se trata de la rehabilitación de un edificio de 1.900 en Sarià-Sant Gervasi en Barcelona, compuesto por seis viviendas y un local. La obra arranca en agosto de 2017 y prevé terminar en junio de 2018.

Como siempre, el objetivo de este primer proyecto de Pontejos en Barcelona es doble. Por un lado es arquitectónico, tratándose de reencontrar la esencia inicial de este edificio, reinterpretar lo desaparecido y crear desde cero algunos elementos que permiten optimizar el espacio para la vida de hoy en día, tanto desde un punto de vista estético como práctico. Por otro lado, desde un punto de vista más filosófico y social, se pretende alimentar una reflexión sobre los procesos de rehabilitación en los que se persigue la calidad: ¿Es posible renovar espacios premiando la calidad y el largo plazo sin contribuir a la gentrification de su entorno? Simbólicamente, en esta promoción se ha decidido realizar viviendas con distintos grados de sofisticación — manteniendo siempre calidades altas, pero con acabados más nobles y lujosos en algunas viviendas y más sencillos en otras.

Fotografías del proyecto

Estado inicial
El proceso de transformación